Hyssopus officinalis (Hisopo)
Compartir
El hisopo es por naturaleza seco, moderadamente cálido y posee una gran fuerza de acción, de modo que ni siquiera una masa de piedra donde se siembra esta hierba puede resistirla. Consumido con frecuencia, ahuyenta las espumas enfermas y descompuestas de los humores; es decir, recoge su espuma (purificándolas así), de la misma manera que el calor bajo una olla hace que la espuma suba. […]
El consumo de hisopo revitaliza el hígado y purifica un poco los pulmones, pues quien tose tiene dolencias que se originan en el hígado, mientras que quien sufre de asma las tiene en los pulmones. Ambos deberían comer hisopo con carne o con manteca de cerdo derretida y se sentirán mejor. Sin embargo, quien añada esta hierba solo al vino o al agua y la consuma así sin otras especias se perjudica más de lo que se beneficia.
“Physica” – Hildegarda de Bingen
Uso: Una especia ideal para casos de tos, afecciones hepáticas y pulmonares, y para depurar la sangre. Ayuda con la melancolía y la depresión asociadas con un hígado debilitado.
Modo de empleo: El hisopo cocido o en polvo es más beneficioso como condimento que crudo. Puede añadirse a carnes, sopas, salsas y quesos.
Descargo de responsabilidad:
La información proporcionada en este blog, incluyendo referencias a las enseñanzas y remedios tradicionales de Hildegarda de Bingen, tiene únicamente fines educativos e informativos. Estas afirmaciones no han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). El contenido no pretende diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad. Los usos históricos o tradicionales mencionados se comparten para su contexto cultural y educativo y no deben sustituir el consejo médico profesional. Siempre consulte con un profesional de la salud calificado antes de realizar cualquier cambio en su dieta, rutina de salud o uso de remedios herbales.